Han sido muchas las voces que han surgido diciendo que el sistema operativo de Xbox One no estaría aún totalmente pulido y que, incluso, podría llegar con problemas visibles al lanzamiento de la consola que podrían acabar perjudicando la experiencia de usuario.
Concretando un poco estos supuestos problemas las “malas lenguas” hacen referencia a errores y fallos que impiden, por ejemplo, un óptimo aprovechamiento de las capacidades del hardware de la consola.
Dicho esto es evidente que Microsoft no podía acogerse al silencio y debía salir al paso para, al menos, poner un poco de orden en el caos que se había formado en numerosos foros, desmintiendo o aclarando lo que consideran necesario sobre el tema.
Así, Albert Penello, director de gestión y planificación de productos en Microsoft, saltó a la palestra para invitar a la reflexión general y aconsejar que no creamos todo lo que se comenta sobre Xbox One.










